4.10.04

Soy feliz

Hoy ha sido mi primer día de verdad en la escuela. Es decir, hemos tenido clase, porque los demás días, entre presentaciones y demás, no hemos hecho nada.
He tenido Historia del Arte y del Diseño a primera hora. Los lunes a las nueve de la mañana, no es un buen momento para ir a clase de historia, pero la profesora hace la asignatura muy amena y no se me ha hecho nada aburrida. Sólo una cosa mala: las sillas de esa aula son incomodísimas, al cabo de cuarto de hora me dolía todo. Y evidentemente, la profesora nos ha puesto deberes para mañana, que la volvemos a tener a las nueve en la asignatura de Documentación.
De once a dos, he tenido Procesos. No me preguntéis de qué va la asignatura porque aún no lo sé. Pero ha estado muy bien. Me gusta mucho el aula donde se imparte esta clase. En lugar de que las mesas estén orientadas todas a la pizarra en filas, las mesas están puestas en círculo para que todos los alumnos y el profesor nos veamos mutuamente. De esta forma se genera un mejor ambiente de comunicación y, poco a poco, todos hemos participado. En fin, al final de la clase nos ha puesto un trabajo para el lunes siguiente.
Lo peor del susodicho trabajo es que necesito los libros de la escuela para hacerlo lo que significa que tendré que quedarme un par de días de dos a tres y media para hacerlo. Pero la verdad es que no me importa. Por primera vez en cuatro años, me siento a gusto yendo a clase y disfruto de cada frase que dicen los profesores. Aunque tenga que currar seis horas por la tarde en un stand de libros, aunque tenga que quedarme en la escuela los mediodía, aunque llegue cansada a casa y tenga que pasar a limpio los apuntes, me siento llena. Soy feliz.